Ser padres tras la pérdida

La pérdida de un hijo es de las peores cosas que puedes pasar en la vida (no me atrevo a calificarla como la peor, porque hay muchísima gente sufriendo por otros motivos en el mundo) y aunque al principio pensaba que ya no te puede pasar nada más malo que eso, en realidad sí pueden pasarte cosas peores como que aparte de a tu hijo pierdas también a tu pareja y compañero de vida, me costó verlo pero así es.

Si la pérdida de por sí es muy muy dificil lo que viene después con el duelo no se queda atrás ya que ser padres tras una pérdida es la mar de complicado.

La sociedad (incluso familia y amigos) no nos ve como padres, ¿como vamos a ser padres si nuestro bebé no está con nosotros? ¿acaso te levantas todas las noches a darle de comer cuando llora? ¿acaso le bañas todas las tardes? ¿acaso le sacas a pasear en su carrito? y la ristra de preguntas sigue hasta el infinito, pero la respuesta es simple: no solo ejercer como padres significa ser padres, puedes serlo perfectamente sin ejercer, todos los que hemos vivido una pérdida lo somos y no ejercemos, repito SOMOS PADRES aunque no ejerzamos 24/7/365.

La sociedad también te “fuerza” a estar bien antes de tiempo, a las mamás cuyo bebé falleció en la tripa: “no puedes estar así, ni siquiera le has visto piensa en los padres que pierden a sus hijos de cáncer con 5 o 6 años” ¿perdón? esos pobres padres estarán destrozados igual pero nadie es quien para decirte qué debe doler más porque el dolor (y más el emocional) es subjetivo.

En nuestro caso: solo le visteis una semana y estaba “sin formar” por lo que debéis tirar para adelante ¿perdona? mi bebé estaba perfectamente formado solo le faltaba madurar, y me da igual verle una semana, que no verle, que fallezca al año de vida, son nuestros hijos y nos duelen, es algo que quien no lo sufre no lo puede entender así que hay veces que es mejor tener la boca cerrada si lo que vas a decir no es más bonito que el silencio.

Conclusión: al dolor de la pérdida añades el dolor de que para la sociedad (familia y amigos, salvo contadas excepciones) tu hijo es invisible, lo cual no ayuda para nada, ser padres tras la pérdida es muy duro, nos convertimos en padres invisibles…

Ya no te digo cuando quien no te conoce te pregunta ¿tienes hijos? ¿cuantos? y tú te quedas con cara de póker pensando si mentir porque no te apetece dar explicaciones a un desconocido o decir toda la verdad y dejarle más planchado que una camisa por cotilla (nosotros solemos utilizar esta ultima opción)

P.D: Escribiré un post con todas las frases desafortunadas que tuvimos que oír porque esto es solo un aperitivo.

Estelita

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Un comentario

  1. Acabo de descubrir tu blog y me identifico mucho contigo, yo también soy mamá primeriza.
    Mi niña falleció hace 4 meses. Tenía 5 meses y medio…fueron los mejores meses de mi vida a su lado. Esto es horrible. Cada día que pasa me pregunto, porqué a mi niña?..la vida se me paró desde el día q entró en la UCI pediátrica, hasta el último día mantuve la esperanza pero finalmente ocurrió la tragedia. Sólo quiero estar con ella, tenerla en mis brazos, cuidarla y darle todo el amor que tengo guardado para ella…Espero algún día aprender a vivir con este dolor.
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