Los grandes olvidados

Hoy quiero hablar de ellos, los grandes olvidados en la pérdida perinatal: los papás.

Ante la partida de un bebé en edades tan tempranas, todo se centra en el pobre bebé que se ha ido y ya no se puede hacer nada por él, tan pequeñito, que pena. Y en la mamá, después de llevarlo en la tripa, notarle sus pataditas, verle su carita, olerle…

Pero, ¿y ellos? Ellos tienen que ser los fuertes, los que ayuden a las mamás a superar lo que ha pasado, no pueden mostrar sus sentimientos en público, no pueden estar hundidos por la pérdida, deben recomponerse lo antes posible para ayudar a las mamás.

Pues mira NO, ellos han sufrido la pérdida tanto como nosotras, también se hunden, están perdidos y tienen miedo como nosotras, e igual que nos ofrecen su hombro para llorar cuando lo precisamos, nosotras debemos estar ahí en sus momentos de flaqueza que también los hay.

Ellos eran tan papás de ese bebé como nosotras mamás, muy bien ellos no lo han llevado dentro (pero gracias a ellos el bebé engendró dentro, no se nos olvide) y ellos no pueden alimentarle los primeros meses (si la mamá se saca la leche, pueden darle biberón de leche materna).

Así que tienen todo el derecho a sentirse frágiles como nosotras y a expresar su rabia como quieran. Tienen derecho a pasar su duelo sin silenciarlo u ocultarlo.

Y nosotras a pesar de nuestro dolor debemos ayudarles, como ellos en su dolor nos ayudan a nosotras, es demasiado egoísta e injusto hacia ellos no hacerlo.

Ellos que nos cuidaron durante todo el embarazo, que también tenían muchas esperanzas y sueños puestos en sus bebés y que de golpe y porrazo se han visto truncados.

Este post va dedicado a todos ellos.

Estelita y Javier (papás de Álvaro).

Si te ha gustado ¡Compartelo!

6 comentarios

  1. “La valentía más grande del ser humano es mantenerse de pie, aún cuando se esté cayendo a pedazos.”

    El papá de Álvaro es un valiente y espero que sepa que lo admiramos muchísimo porque lo vimos mantenerse en pie cuando parecía imposible. Y claro que tiene todo el derecho a expresar su duelo, sabiendo que “caerse está permitido, pero levantarse es obligatorio”

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *