Incertidumbre

incertidumbre

En la semana 21 y ya en la unidad de alto riesgo del segundo hospital público que visitamos consiguieron dar con el motivo de la restricción del crecimiento: la placenta.

Era una placenta muy pequeña que no “daba de sí” para darle el suficiente alimento y por eso nuestro niño crecía a un ritmo más lento.

Parte buena: nuestro niño venía sanísimo (todo en él estaba bien simplemente era más chiquitito de lo normal para esa edad gestacional) lo comprobamos después cuando nació.

Parte mala: Al haber empezado a fallar tan pronto la placenta, no sabíamos si le daría tiempo a llegar al límite de la viabilidad (recordemos 24 semanas, 500g)

Nos fueron preparando para las 2 opciones posibles: muerte intrauterina por asfixia si dejaba de pasarle oxígeno (recordemos que la placenta no solo le proporciona nutrientes sino también oxígeno) o si conseguía ir tirando hasta esa viabilidad estábamos abocados yo a cesárea y él a incubadora porque sería prematuro seguro.

Como la primera opción no la contemplábamos me fui preparando mentalmente para todo lo que supondría ser mamá de un prematuro, vi documentales, estudié todas las opciones posibles de manejo de los bebés CIR y aproveché mi tiempo en empaparme de que le sucedía a mi hijo ahí dentro.

Tras esa ecografía en la semana 21 empecé a notarle y cada vez que yo estaba angustiada o pensaba en qué le podía pasar él me respondía con una patada contestando “tranquila mamá voy a aguantar”.

Era una culebrilla, no paraba quieto y le notaba muchísimo, siempre pensaba…y eso que pesa poco, llega a tener su peso normal y me destroza, estaba siempre muy activo, tanto que su padre pudo notarle varias veces.

Las 3 semanas de distancia entre la semana 21 y la semana 24 se hicieron eternas con mucho reposo mucha incertidumbre y vida tranquila, además de revisiones semanales en las que le veíamos y poco a poco iba creciendo, ¡ Habíamos llegado a la viabilidad ! con un pero claro, aún no pesábamos los 500g. (solo 410g)

Pero aún quedaba un poquito más de tiempo dentro…

Estelita.

 

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